Aunque nuestro país tiene playas hermosas durante todo el año, esta jornada señala oficialmente el comienzo de la temporada, cuando miles de personas se acercan al mar, al río o al lago para disfrutar del sol, el agua y el aire libre.
Este día también tiene un origen histórico particular: está asociado al proceso de separación entre la Iglesia y el Estado a comienzos del siglo XX. Con el paso del tiempo, el 8 de diciembre se volvió un día de encuentro en las costas, de actividades al aire libre, y de reforzar la idea de que nuestras playas son un patrimonio natural que debemos proteger.
Nuestro país cuenta con más de 200 playas, desde la costa oceánica y el Río de la Plata hasta los ríos y lagos del interior. Cada una es diferente: algunas tienen dunas enormes, otras arenas más oscuras, otras aguas tranquilas ideales para nadar. Pero todas tienen algo en común: son parte de nuestra identidad y de nuestra vida cotidiana.
Detrás de ese paisaje que disfrutamos, hay un trabajo enorme que muchas veces no vemos.
El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) y las Intendencias de todo el país se encargan de tareas muy importantes como: Monitorear la calidad del agua, Planificar accesos seguros, Proteger y reconstruir dunas, Gestionar residuos, Cuidar la biodiversidad de la costa, entre otras. Gracias a estas acciones, las playas se mantienen limpias y saludables para las personas, los animales y las plantas que viven allí.
En muchos 8 de diciembre se realizan jornadas de limpieza de playas. Niños, adolescentes y adultos se unen para recoger residuos, clasificar materiales reciclables y aprender sobre la importancia de mantener la costa limpia.
Esto es muy importante porque, aunque parezca pequeño, un papel en la arena o una botella en la orilla pueden convertirse en un gran problema para los animales marinos, las aves o el propio ecosistema.
Consejos para disfrutar y proteger la playa.
Aquí tenés algunas ideas para colaborar:
Cada acción suma. Las playas se mantienen limpias si todos colaboramos.
El Día Nacional de las Playas nos recuerda que las costas no son sólo espacios para jugar, nadar o descansar. Son ecosistemas frágiles, llenos de vida, que necesitaremos proteger siempre.
Además, forman parte de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra manera de vivir el verano.
Este 8 de diciembre, cuando pises la arena o escuches las olas, pensá en algo: ¿Qué puedo hacer hoy para que las playas sigan siendo hermosas para las próximas generaciones?
La respuesta puede ser tan simple como llevarte tu basura, respetar los carteles de cuidado o invitar a otros a hacer lo mismo.
Porque las playas son nuestras… y entre todos y todas las cuidamos.